AVISOS
PARA EVITAR LA ENVIDIA, SOBERBIA Y VANIDAD
1. Sabed
que las personas virtuosas muestran su temple por la humildad, por la negación
de sí mismas, por el ocultamiento y nunca por las apariencias, la vanagloria,
la soberbia y los protagonismos.
2. Sabed
que la soberbia predispone para caer en pecado.
Meditad lo siguiente: el que se contenta
con lo que tiene, no envidia lo que otro goza.
3.
Dad gracias a Dios en los logros y alegrías reconociendo
su ayuda y no seréis tentadas por la vanagloria y la soberbia.
4.
Sabed que si la caridad no es silenciosa, podéis
pecar de vanagloria.
5. Sabed
que si alguna de vosotras llega a sentir la más mínima satisfacción
o gusto por sus obras y sus progresos en el estado de perfección se
está convirtiendo en fácil presa de las tentaciones para pecar por
vanidad.
6. Sed
humildes y os libraréis de caer en la soberbia y la vanagloria.
7. Desead,
sin envidia, alcanzar la perfección de otras compañeras pero, a
la vez, alegraos de que ellas la tengan y vayan las primeras en el camino de perfección,
y recordad que, aunque lo más importante es alcanzar la unión
con Dios, también se tienen presente las posibilidades y circunstancias
personales de cada una, las dificultades del camino y los esfuerzos sufridos
a todo lo largo del doloroso y trabajoso camino de perfección.
8.
Sabed que la envidia invade todas las virtudes del
alma y las daña de la misma forma que la carcoma invade todos los muebles
de la casa. Además, sabed que la envidia es implícitamente una bajeza
de los seres humanos.
9.
Tened muy presente que todas las cosas del mundo son obra de
Dios, para que lo bueno no os sea motivo de soberbia o vanagloria y para
que lo malo no os sea motivo de desaliento en el camino de perfección.
ORACIÓN
¡Oh,
virtud! Qué soberana te elevas hasta verte reverenciada por los más
poderosos del mundo sin que sientan envidia. Todo le parece bien al envidioso
para tenerlo, y mal para que otro lo tenga, pero de estas reglas tú
estás excluida, porque todos te veneran y como es difícil alcanzarte,
no te desean.